El Salvador

«La región no puede seguir siendo afectada por el peso de la crisis en Venezuela» Perú

El canciller peruano inauguró el martes en Perú la Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela, un evento organizado por el Grupo de Lima que se suma a las iniciativas diplomáticas que buscan la salida de la crisis que atraviesa el país.

«El reciente informe sobre Venezuela de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DD.HH. (Michelle Bachelet) reitera de manera fehaciente la existencia de violaciones sistemáticas de los derechos humanos por parte del régimen ilegítimo y dictatorial de Nicolás Maduro», dijo en la apertura del evento el canciller de Perú, Néstor Popolizio.

«La región no puede seguir siendo afectada por el peso de esta crisis que ha convertido un país muy rico en recursos en un desastre», expresó Popolizio.

El canciller peruano dijo además que «la solución debe ser pacífica y conducida por los propios venezolanos (…) La comunidad internacional debe aportar los esfuerzos liderados por Guaidó».

Iniciamos cumbre mundial sobre Venezuela 🇻🇪 con palabras del canciller de Perú, @NestorPopolizio. Son más de 50 delegaciones presentes, buscamos más apoyo internacional para la lucha democrática del pueblo venezolano. pic.twitter.com/qfZjCmUyjM— Julio Borges (@JulioBorges) August 6, 2019

La cita estaba planeda desde inicios de julio, cuando el Grupo de Lima invitó a un centenar de países, incluyendo a aliados del presidente en disputa Nicolás Maduro. Rusia, uno de los apoyos más importantes del gobierno en disputa de Venezuela, se rehusó a participar en la conferencia alegando que no habrá representantes de Maduro en la reunión.

Julio Borges, el embajador designado ante el Grupo de Lima por el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, estará presente en la reunión; esto a pesar de que la cancillería de Perú había dicho previamente que a fin de evitar «la polarización» del evento no invitaría ni a Guaidó ni a Maduro a Lima.

de Maduro es intolerable»

​Otros apoyos importantes de Maduro como Turquía, China, Bolivia y Cuba no están en la lista de asistentes a la conferencia. De los 59 países asistentes a la cumbre, Sudáfrica es el único país que apoya a Maduro y solo ocho no han reconocido a Guaidó o no se han pronunciado sobre la situación en Venezuela:

  • Serbia: no reconoce a Juan Guaidó como presidente interino, apoya el diálogo.
  • Tailandia: No se ha pronunciado sobre la disputa de poder en Venezuela
  • San Cristóbal y Nieves: tiene una posición ambigua. Se abstuvo ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) de calificar las elecciones presidenciales del 2018 en Venezuela como ilegítima y se levantaron en el pleno del organismo ante la primera intervención de Gustavo Tarre, el embajador designado pero Guaidó. Sin embargo, junto con otros países caribeños, han sostenido conversaciones con el gobierno en disputa.
  • Emiratos Árabes: No se ha pronunciado sobre la disputa de poder en Venezuela. Según Bloomberg, junto con Turquía, es un importante comprador de oro venezolano.
  • Guyana: No reconoce a Juan Guaidó como presidente interino, apoya el diálogo.
  • Malasia: No se ha pronunciado sobre la disputa de poder en Venezuela.
  • México: No reconoce a Juan Guaidó como presidente interino, apoya el diálogo.
  • Nueva Zelanda: No reconoce a Juan Guaidó como presidente interino.

Medios oficiales de Cuba han criticado al Grupo de Lima, un mecanismo creado en 2017 con la participación de 14 naciones para dar seguimiento y buscar una salida pacífica a la crisis en Venezuela. El grupo ha instado a Maduro a realizar elecciones libres y ha criticado lo que cataloga como la ruptura del orden democrático en el país.​

3 estrategias con las que el presidente de El Salvador pretende hacer frente a las pandillas

Nayib Bukele avanzó así este miércoles -obviamente a través de Twitter, su herramienta de comunicación favorita- la próxima entrada en vigor de lo que será una de las prioridades de su plan de seguridad.

El presidente de El Salvador anunció el martes en conferencia de prensa estrategias concretas con las que pretende reducir la violencia en el país, que continúa entre los que registran mayores tasas de homicidios en el mundo (50,3 por cada 100.000 habitantes en 2018).

Estas son tres de las claves con las que el plan de seguridad de Bukele pretende acabar con la actividad delictiva de las maras en El Salvador.

1. Atacar las finanzas de las pandillas

Bukele quiere evitar a toda costa que las pandillas tengan ingresos y, para ello, aboga por atacar a quienes las financian.

«Mientras no se ataque a los que están arriba financiando estos crímenes no vamos a pararlos», dijo el mandatario, asegurando que sin dinero será muy difícil para las maras sostener sus estructuras.

Criticó que en el pasado «no se ha ido tras los financistas. Los financistas han sido los mismos partidos políticos, y se tienen videos de partidos políticos ofreciendo hasta US$10 millones a las pandillas. ¿Y quién ha ido tras ellos?», preguntó.

Según datos de Bukele, de hecho, es gracias a esta práctica de extorsiones que las pandillas financian sus operaciones hasta en un 80%.

2. Recuperar los centros de grandes ciudades

Para llevar a cabo esta estrategia, Bukele anunció su intención de controlar los territorios «donde más flujo de dinero se les generan a las pandillas», que en su opinión son los centros históricos de ciudades de gran tamaño donde estarían la mayoría de negocios relacionados con la extorsión.

Bukele se aleja así de la política de priorizar las actuaciones en pequeñas comunidades, donde en el pasado se centraron muchos de los esfuerzos gubernamentales contra las pandillas.

El presidente aseguró que esa táctica no tenía ningún efecto en la criminalidad «porque no es en esos lugares donde se cometen la mayoría de crímenes».

Para recuperar el control de estos centros históricos, Bukele prometió cámaras de seguridad y mayor presencia de las fuerzas del orden, para quienes pedirá un refuerzo presupuestario de US$15 millones a fin de garantizarles condiciones básicas para su trabajo.

3. Cortar la comunicación en las cárceles

El presidente afirmó que el 80% de las órdenes de homicidios y extorsiones salen de las propias cárceles, por lo que «descabezar» la comunicación en estos centros será otra de las prioridades de su plan de seguridad.

Anunció reuniones con las empresas de telefonía para que ayuden a garantizar el bloqueo de señal de teléfono que, oficialmente, ya está activo en las cárceles. Sin embargo, según Bukele, «se viola todos los días» e incluso se llega a desconectar para que los presos puedan comunicarse con otros miembros de pandillas en el exterior.

También anunció una depuración de custodios que trabajan en los centros penales y que en algunos casos fueron «contaminados por la corrupción».

Presidente Nayib Bukele descarta negociar con pandillas de El Salvador

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, descartó el martes que su gobierno vaya a negociar con las pandillas que operan en la empobrecida nación centroamericana y prometió que va a perseguir a sus financistas.

    Bukele, quien asumió su mandato el 1 de junio, dijo que la seguridad del Estado implementará un plan para recuperar los territorios controlados por las pandillas, llamadas “maras”, cortar la comunicación en las prisiones, reducir las extorsiones y capturar a los presuntos financistas.

“No estamos dispuestos a dialogar con grupos criminales, nosotros de ninguna fuente confiable hemos recibido comunicación por parte de las pandillas y no estamos esperándolas tampoco”, expresó el mandatario durante una ceremonia de juramentación del viceministro de justicia.

La semana pasada, el director de la policía nacional, Mauricio Arriaza, prometió intensificar la represión contra las pandillas, sin dar detalles.

El Salvador atraviesa una ola de violencia que entre el 1 de enero y el 11 de junio contabiliza 1.446 asesinatos, un 12% menos que el mismo periodo del año pasado, aunque la cifra incluye a policías y militares.

En 2018, el país registró 50,3 homicidios por cada 100.000 habitantes, una de las más altas del mundo, según datos de Naciones Unidas.

“Vamos a controlar los territorios donde más flujo de dinero le genera a las pandillas, queremos que las pandillas ya no tengan el ingreso de efectivo, entonces va a ser muy difícil para ellas sostener sus estructuras sin dinero”, dijo Bukele.

Surgidas en las calles de Estados Unidos, las pandillas se extendieron por Centroamérica después de masivas deportaciones en los años noventa y se disputan a muerte el control de los territorios, las extorsiones y la venta de droga.

Los trucos en twitter de Nayib Bukele

Nayib Bukele, gran showman, ha iniciado su gestión como presidente de El Salvador con esa táctica. Y la carta que usa para captar la atención de todos es su cuenta de Twitter.

El 1 de junio, cuando se terminaba de limpiar la plaza tras su toma de posesión, Bukele ordenó cambiar el nombre de una brigada militar bautizada en honor a un criminal de guerra. La decisión fue aplaudida por organizaciones de derechos humanos y rápidamente cumplida por el Ejército. Al siguiente día, el 2 de junio, circuló un vídeo de soldados despintando el nombre del coronel Domingo Monterrosa del cuartel de San Miguel. La rapidez de Bukele permitió apuntar dedos: la exguerrilla del FMLN, Gobierno en los 10 años anteriores, no pudo o no quiso borrar el nombre del coronel, para no chocar con los militares, alegando, incluso miedo de un golpe de Estado.Lo que el FMLN no hizo en una década, Bukele lo hizo en un tuit.

Aquello fue solo el comienzo. El mismo domingo 2 de junio, Bukele disolvió, todo a través de mensajitos en la red social, cinco secretarías de la presidencia. Esa orden de menos de 280 caracteres eliminará unas 600 plazas del Gobierno y en teoría ahorrará cerca de 15 millones de dólares en salarios el próximo año. Bukele recurrió de nuevo a Twitter para hacer espectaculares destituciones con nombre y apellido, además de cargo y salario. Decenas de funcionarios fueron despedidos por su parentesco con exfuncionarios del FMLN. Bukele pretendió establecer una narrativa: todos los despidos son cuota del partido que se va del poder dejando lleno de parientes el aparato del Estado. Eso no era cierto para todos. Pero, al menos en redes, el truco funcionó. La multitud dijo “me gusta”.

Tras un par de días de despidos a lo Donald Trump en El Aprendiz, el presidente volvió tendencia las palabras “se le ordena”. Sus ministros parecían competir por quién le contestaba con el tuit más inmediato y el tono más señorial: “sí, mi presidente”, “ahorita mismo presidente”, “su orden será ejecutada”. Bukele le encontró humor a la situación y se desató: ordenó, por ejemplo, a su secretario privado comprar una cafetera con el sobrante del salario de una plaza eliminada y, acto seguido, le ordenó comprar pan dulce con su propio salario.

Y no paró: ordenó a un youtuber que se bañara, a otro que hiciera mejores vídeos. Se autonombró “el presidente más cool del mundo”. El 9 de junio, pasada la medianoche, tuiteó “DRACARYS”, el comando que Daenerys Targaryen usaba para ordenar a sus dragones que abrieran fuego en la serie Juego de Tronos. Bukele no añadió ningún contexto, aunque días antes alguien había hecho un montaje de un tuit de Bukele con esa palabra. Estos primeros días de presidencia, los memes se confunden con la realidad.

Solo el 10.7 % de la población mayor de 18 años tiene Twitter en El Salvador, según la encuestadora LPG Datos. 36.9 % de los salvadoreños dijo a la encuestadora de la Universidad Centroamericana (UCA) que las redes sociales eran lo que más utilizaron para informarse en la campaña presidencial, solo por detrás de la televisión. Sin embargo, apenas un 3.6 % de esos encuestados mencionaron Twitter como la que más utilizaron, cuando más del 90 % dijo que era Facebook.

Pese al uso limitado, la información que se produce en Twitter circula fuera de lo digital, en otros medios de comunicación, pero también en la cotidianidad. Una empresa de gaseosas sacó anuncios en buses retomando la frase: “se le ordena a los salvadoreños disfrutar lo nuestro”. En la app de mensajería WhatsApp circulan calcomanías de Bukele con la fórmula “se le ordena” y frases como: “pagarme el almuerzo”, “invitarme a unas cervezas” y otras de contenido sexual.

Es fácil perderse en la vorágine informativa. Muchos medios de comunicación internacionales y famosos opinadores de redes sociales están deslumbrados por la forma. Los atrae como a moscas la miel un presidente de 37 años que tuitea a su casi millón de seguidores la desaparición de una secretaría, el despido de un funcionario o que él es el “presidente más cool” del mundo. El truco funciona. Aunque Twitter apenas llega a los salvadoreños, el debate público dominante sobre uno de los países más homicidas del mundo es acerca de lo que ahí se escribe. El ritmo frenético del presidente en sus redes marca agenda.

Twitter ha sido su carta de distracción mientras se asientan él y los suyos en el Gobierno. Twitter ha sido un truco efectista mientras no empiece a cumplir las promesas del ambicioso plan de trabajo que ofreció en campaña. Y aunque solo van un par de semanas, Bukele ya empezó a incumplir algunas de esas promesas.

“Los corruptos han iniciado una campaña de miedo dirigida a los empleados públicos”, escribió Bukele el 9 de febrero, seis días después de ganar la elección. “Todo lo contrario: los empleados públicos por fin tendrán estabilidad, recibirán aumentos y promociones por mérito, no por ‘conectes’ partidarios. Y dejarán de ser acosados por no apoyar al FMLN”. El sistema judicial salvadoreño ya revisa si el proceso seguido para decenas de casos de despidos fue legal. Bukele, por ejemplo, anunció el despido del inexistente hermano de una líder efemelenista. Los hermanos de ella fueron asesinados en la guerra. Pero el tuit fue ampliamente celebrado. La fiesta de la forma, el desprecio por el fondo. El presidente ya advirtió a los jueces que revisan los despidos para “que se pongan del lado del pueblo”. Sin embargo, Bukele tiene en su Gabinete a 14 personas de su círculo de confianza, entre parientes (su hermano es su principal asesor y un tío es secretario de comercio), exempleados de sus empresas y amigos cercanos. Pero eso no es tendencia en la red del pajarito.

Previo a asumir la presidencia, Bukele guardó como secreto estatal los nombres de su equipo de trabajo y marcó el tono nombrando a seis mujeres al hilo. “Por primera vez en la historia de nuestro país tendremos un Gabinete paritario, de igual número de mujeres que de hombres”, prometió Bukele en su discurso de toma de posesión. Para el 12 de junio, ese porcentaje era de 76% hombres y 24% mujeres.

En su plan de Gobierno, Bukele dijo que “la problemática de los grupos criminales no puede ser tratada exclusivamente desde una óptica de combate a la delincuencia”. Pero ante una oleada de ataques contra policías, cuatro asesinatos en cinco días, el presidente insinuó que buscará medidas más severas, tal como lo hicieron todos los gobiernos anteriores. “Acaban de lesionar a otro agente de la PNC en Santa Ana. Dos impactos en el abdomen. Lastimosamente nos arrinconan y solo nos dejan con una opción. Y no es una tregua”, dijo Bukele en un país donde los cuerpos de seguridad han perpetrado varias ejecuciones extrajudiciales en los últimos años, algunas de ellas difundidas justamente por Twitter.

Los primeros nombramientos en la Policía Nacional Civil anticipan la continuidad de la política represiva que El Salvador ha implementado en los últimos cinco años, una que convirtió al país en el más homicida del mundo en 2015.

El recién nombrado director de la Policía es cuestionado por su compromiso con derechos humanos. Era el jefe de Áreas Especializadas de la institución cuando una agente fue raptada y asesinada por uno de sus compañeros en la fiesta navideña de uno de esos grupos élite. El asesino huyó gracias a la complicidad de sus compañeros. El subdirector de la Policía, el mismo del Gobierno anterior, estuvo detenido años atrás y fue procesado por colaborar con un grupo de ejecución extrajudicial: la “Sombra Negra”.

Tres días antes de la elección, Bukele prometió —en Twitter, cómo no— que ningún diputado tendría “cuotas” en su Gobierno. La Asamblea Legislativa es el órgano de Estado más desprestigiado en el país. Pero ya nombró en su Gabinete a dos diputados de Gana, el partido con que llegó a la Presidencia, y del que forman parte varios acusados de corrupción. Además, nombró como viceministro de Obras Públicas a uno de los fundadores de ese partido, y a dos exfuncionarios del presidente Antonio Saca, condenado tras haber confesado un desfalco de casi 300 millones de dólares.

Para un presidente que es tan comunicativo en redes -solo este jueves 13 de junio publicó 45 tuits-, destaca su silencio sobre el acuerdo migratorio entre México y Estados Unidos, que endurecerá el camino que transitan cientos de migrantes salvadoreños (y hondureños y guatemaltecos) todos los días. Todo lo contrario: Bukele reclamó a Forbes México por afirmar en un tuit que él había criticado ese pacto. Bukele ha comparado a El Salvador con “un hijo drogadicto que necesita ayuda de su padre Estados Unidos” y ha evitado en su política exterior cualquier crítica a la gestión Trump. Desde que está en el cargo, lo único que Bukele ha dicho al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, es que le cede su lugar como presidente mejor evaluado de América, porque ha aprendido mucho de él.

La lentitud normal de la entrada de un nuevo gobierno está siendo opacada por la frenética actividad del presidente en Twitter. Y eso como estrategia comunicacional y de campaña funciona bien. Pero no basta para administrar a un país.

No basta, sobre todo, ante un país que promedió nueve homicidios diarios en junio, una cifra que se ha mantenido en lo que va del año; un país en el que solo cuatro de cada 10 de los que empiezan la educación se gradúan de secundaria; un país donde más de 500,000 hogares viven bajo la línea de la pobreza. Entre 2020 y 2021, Bukele necesitará la aprobación de unos 250 millones de dólares en deuda externa. Para ello, requerirá 56 votos en la Asamblea Legislativa, y por ahora sus aliados no suman más de 11. Ante todo eso no hay respuestas, ya que el presidente solo ha dado un par de conferencias de prensa. Sabemos que se considera el “más cool”, pero no cuál será su política de seguridad.

Sus trucos en Twitter le compran tiempo. Son efectistas. Falta ver si son efectivos. Para que en cinco años El Salvador sea el país que Bukele visionó y ofertó, puede que haga falta magia de verdad.

Bukele y la polémica en El Salvador por despedir funcionarios a través de Twitter

Nayib Bukele, demostró su uso avanzado de las redes sociales durante la campaña previa a las elecciones en las que hizo historia al ser elegido como el presidente «millenial» que rompía con el histórico bipartidismo en El Salvador.

Lo que no se esperaba es que esas mismas redes se fueran a convertir en la vía para ordenar públicamente a sus ministros la destitución de funcionarios vinculados al anterior presidente y su partido.

Durante esta semana, Twitter ha sido testigo de una verdadera sangría de despidos por parte de Bukele.

Los seguidores de Bukele celebran cada tuit y esperan con ansias nuevos despidos, al considerar que está cumpliendo su promesa de atacar la corrupción mediante una mayor transparencia en el gobierno.

Muchos de los afectados, sin embargo, ya han adelantado que interpondrán demandas al asegurar que sus contrataciones fueron legales y que sus despidos no respetaron la normativa laboral vigente.

Al margen de la legalidad o no de los polémicos despidos, muchas personas están criticando la vía utilizada por Bukele para comunicar las destituciones.

Congreso de El Salvador buscará presentar nuevo proyecto de ley de amnistía

Diputados del Congreso de El Salvador acordaron el jueves no presentar un polémico proyecto de ley de amnistía que críticos habían dicho que impediría enviar a la cárcel a responsables de crímenes de guerra durante la guerra civil del país, así como abrir un espacio para que la sociedad presente sus opiniones.

La llamada “ley de reconciliación”, respaldada por los congresistas de los partidos tradicionales -el oficialista FMLN y el opositor ARENA-, había sido objeto de duras críticas por parte de organismos internacionales y hasta el presidente electo del país.

Diputados de la comisión política del Congreso, que tenía a su cargo aprobar el proyecto antes de presentarlo al pleno del poder legislativo, acordaron el jueves por unanimidad no darle dictamen favorable y encargar a un comité que compare dos propuestas de legislación presentadas.

Adicionalmente acordaron sostener reuniones a partir del lunes 27 de mayo con organizaciones de la sociedad civil, las Fuerzas Armadas y la Iglesia Católica. Una nueva propuesta de ley podría estar lista antes del miércoles 29 de mayo para ser sometida a votación, dijeron legisladores.

El proyecto previo de ley contemplaba cambiar penas de cárcel por “trabajo de utilidad pública” por máximos de hasta 10 años.

El presidente electo del país, Nayib Bukele, ha criticado fuertemente el proyecto y tendría el poder de vetarlo si no es aprobado antes de que asuma el poder el 1 de junio.

El Salvador vivió una guerra civil desde 1980 a 1992 entre la exguerrilla del FMLN y el Ejército -financiado por Estados Unidos- que dejó unos 75.000 muertos y 8.000 desaparecidos.

En julio de 2016 la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional una ley de amnistía de 1993 que impedía que se investigara, enjuiciara y encarcelara a responsables de crímenes de guerra.

Los jueces ordenaron al Congreso aprobar una nueva norma que promoviera la reconciliación antes de julio de 2019, pero los diputados buscan pasar una ley que ha sido catalogada como “exprés” y que no ha sido consultada con las víctimas.

CRÍTICAS

Para organismos de derechos humanos, el proyecto atentaba contra la reparación de las víctimas y la judicialización de casos emblemáticos como las masacres de campesinos en El Mozote y El Sumpul, el asesinato del arzobispo Óscar Romero y la desaparición del embajador de Sudáfrica, Archibald Gardner Dunn.

“Si se aprueban, estas disposiciones beneficiarán indebidamente a las personas que durante el conflicto armado fueron directamente responsables de crímenes como ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, torturas, violencia sexual”, dijo Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para derechos humanos.

“Es preocupante que el nuevo proyecto de ley no refleje la perspectiva de las víctimas, en particular las que viven en comunidades rurales, cuya voz no se ha escuchado hasta ahora, y que sufrieron los efectos perniciosos del conflicto armado”, agregó Bachelet, expresidenta de Chile.

Un pequeño grupo de familiares de víctimas de masacres durante la guerra civil acudió el jueves a la casa presidencial para solicitarle al mandatario saliente, Salvador Sánchez del FMLN, que no avalara la norma si se aprobaba.


El Salvador espera más información para compra de Telefónica por América Móvil

La autoridad de competencia de El Salvador dijo el miércoles que espera más información para analizar y decidir sobre la solicitud de la mexicana América Móvil para comprar la unidad local de la española Telefónica.

El martes, la Superintendencia de Competencia (SC) declaró inadmisible la operación y afirmó que América Móvil, del magnate mexicano Carlos Slim, volverá a intentar que el acuerdo sea aprobado.

“La SC advirtió en su oportunidad a los involucrados que faltaba información para cumplir los requisitos que todo agente económico debe presentar”, dijo la superintendencia a Reuters.

“El 29 de abril se declaró inadmisibilidad porque la información estaba incompleta, imposibilitando avanzar al análisis para determinar si se deniega, se admite o se condiciona esta concentración”, aclaró la instancia.

América Móvil, con presencia en casi una veintena de países de América, anunció en enero un acuerdo para adquirir las operaciones de Telefónica en El Salvador y Guatemala. La adquisición de la unidad en El Salvador está valorada en unos 315 millones de dólares.